Espero con muchas ansias, aunque con pocas esperanzas, que España se haga república antes de irme. De que lo será lo será, de eso no tengo dudas; sería absurdo que una institución medieval antidemocrática continuase una década más en el siglo XXI.
Espero con muchas ansias, aunque con pocas esperanzas, que España se haga república antes de irme. De que lo será lo será, de eso no tengo dudas; sería absurdo que una institución medieval antidemocrática continuase una década más en el siglo XXI.
Veo que finalmente alguien se atreve a decir públicamente algo que es obvio: Los reyes son unos vagos.
Después de que un juez español le prohibiera a un periódico expresarse sobre la monarquía, es esperanzador ver que una figura pública se atreva a criticar a la empresa llamada “Familia Real”.
Y hablando de monarquías… Estas costumbres me parecen tan anti-democráticas, inútiles y anticuadas:
De todas formas, no es la primera vez que hablo de esto.